La crisis financiera ha tocado de pleno a la industria inmobiliaria. Las prácticas que imperaban hace tan sólo unos meses en el negocio ya no sirven ahora. Las empresas deben estar dispuestas y preparadas para asumir el reto que les plantea la nueva situación.

El sector inmobiliario atraviesa dificultades, provocadas por la situación del entorno que tiende a normalizar la cantidad de actores y resultados del sector, y por deficientes operaciones internas que merman tanto su viabilidad como su rentabilidad.
Este ciclo se convierte, para las empresas, en una oportunidad para revisar y clarificar sus estrategias, focalizarse en los factores claves de éxito de la actividad, así como profesionalizar el modelo de organización.
IMPROVEN ha desarrollado una metodología que está ayudando, tanto a promotores como constructores, a poner en marcha numerosas empresas del sector a revitalizar sus estrategias a poner en marcha planes de reestructuraciones financieras y de costes para en un plazo máximo de 100 días asegurar la continuidad de su actividad, planes de reingeniería de seis meses de duración para mejorar sus operaciones internas (ventas, compras, construcción, etcétera) y planes de regeneración empresarial para preparar proyectos de diversificación geográfica y funcionales, y concentraciones empresariales.