Enrique Sánchez de León, director general de APD

¿Cómo está contribuyendo APD a ayudar a paliar la actual situación económica?
De acuerdo con sus objetivos fundacionales, APD está ofreciendo más y mejores herramientas a los directivos para potenciar su capacidad y conocimientos y sus relaciones. Entendemos que, de esta manera, mejora su eficacia y efectividad y, en consecuencia, la de su empresa.
¿Se han producido cambios en el tipo de servicio que oferta APD a sus asociados desde hace un par de años? ¿Qué tipo de cambios han sido?
Este año APD culmina un plan estratégico a tres años que nació antes de que comenzara la crisis. Ya entonces, APD consideraba necesario estar más cerca y con más herramientas para los directivos. Por ello, incrementamos la presencia en las distintas comunidades autónomas (hoy contamos con delegaciones en doce CC. AA.), hemos mejorado nuestra revista, con firmas de elevado interés y con contenidos sólidos, acabamos de lanzar un portal donde ofrecemos a las empresas nuevas facilidades para las relaciones y para el negocio y a los directivos herramientas para su formación, información y para el networking. Además, los días 2 y 3 de noviembre celebraremos la Primera Convención Nacional de Directivos de APD, donde queremos exponer periódicamente cuáles son las tendencias de la economía, la empresa y la gestión. Hemos incrementado el número de actividades que realizamos y hemos ampliado el modelo de las mismas.
Los expertos hablan de un cambio de actitud en los directivos para poder afrontar con éxito las reformas en las empresas. ¿Qué cualidades debe tener un directivo para poder gestionar una empresa en la actual situación económica?
En nuestra opinión, el directivo ha de ser resistente, esto es, ha de ser capaz de aguantar los envites que la crisis le puede estar dando tanto a él como a su empresa. Ha de ser innovador, creativo y ha de gestionar más y mejor con menos recursos. Ha de ser capaz de buscar un equilibrio entre el corto y el largo plazo y obsesionarse con la reducción de coste. Además, ha de procurar ser capaz de situar cómo debe quedar su empresa cuando la situación de crisis haya desaparecido, de tal forma que una gestión cortoplacista no condicione una salida de la crisis de su empresa más costosa y larga que la propia recesión.
¿Es la formación uno de las deficiencias de los directivos españoles?
Los directivos están cada vez más formados. Cada vez disponen de más herramientas para la formación y demandan la formación continua, si bien para las pymes entendemos que es preciso realizar un mayor esfuerzo formativo. Esto no significa que siempre se les brinde toda la formación que demandan y precisan. A menudo, y más en situaciones de crisis, la formación es uno de los primeros costes de los que la empresa se acuerda a la hora recortar gastos.
Sin embargo, las empresas deben entender que la formación y la información son precisas para una buena gestión, que no tiene porque ser cara, y que el retorno de la inversión en formación resulta muy atractivo. Todo ello, sin olvidar una carencia histórica en nuestro país: los idiomas.
¿Qué tipo de formación demandan más los directivos en este momento?
Hoy en día, los directivos buscan una formación muy práctica. Se demanda menos la formación en habilidades directivas, y más en hacer foco en temas que les ayudan a desarrollar técnicamente su día a día.
¿Qué deben hacer las empresas que cuenten con los mejores directivos para retenerlos?
Ofrecerles un buen proyecto de empresa y una buena carrera profesional. Han de sentirse parte de la empresa, importante y conocer en cada momento su situación personal y profesional. En mi opinión, el clima que se respire en la empresa es también muy importante.
¿Cómo está cambiando la crisis el perfil del directivo en España?
No creo que esté cambiando el perfil por la crisis, quizás se está poniendo de manifiesto un mayor desarrollo de otras habilidades que, en tiempos de bonanza económica, se quedan más escondidas entre otras aptitudes; en concreto, me estoy refiriendo a la creatividad que, como antes dije, es necesaria cuando los recursos son escasos. También se aprecia un mayor interés por explorar oportunidades en otros países.
¿Qué inquietudes tiene el directivo en 2010? ¿Cómo contribuye APD a satisfacerlas?
El directivo quiere tener información, quiere saber hacia dónde va la economía, las empresas y la gestión. Quiere relacionarse y conocer las experiencias de los demás. Pero estas inquietudes son también válidas en momentos mejores. APD tiene entre sus objetivos ofrecer al directivo las herramientas necesarias para mejorar la información, formación y relaciones.
Cuando llegue el final de la crisis, ¿cómo cree que saldrán las empresas de la misma?
Aquellos que antes y durante la crisis lo hayan hecho bien, hayan buscado el equilibrio preciso entre largo y corto, saldrán reforzados de la misma. El resto, si salen, tendrán todavía un proceso de recuperación más lento. La crisis va a generar nuevas oportunidades que serán aprovechadas por los que se hayan preparado mejor, y algunas empresas corren el riesgo de que una excesiva reducción de costes les impida salir de la crisis con la fortaleza necesaria.