¿Cómo conseguir una organización saludable?

26 Nov2018

 

¿Cómo conseguir una organización saludable?

 

Cuáles son las características que definen a las organizaciones saludables que son más atractivas para el talento. Uno de los términos más actuales en el área de gestión y desarrollo de personas es el de Organización saludable.

 

¿Qué hay detrás del concepto organización saludable?

 

El concepto de organización saludable lleva implícitos dos términos: organización y salud. La organización hace referencia a las formas en que se estructuran y gestionan los procesos de trabajo. El término saludable deriva de la idea de que es posible distinguir entre sistemas de organizaciones sanos y tóxicos. Al hablar del rasgo saludable, se da a las organizaciones un nuevo matiz centrado en el cuidado de la salud, tanto de los empleados, como de la misma organización en su conjunto, de su efectividad, supervivencia y desarrollo futuro.

En palabras de Marisa Salanova, catedrática de Psicología Social de la Universitat Jaume, los beneficios económicos y sociales generados por las organizaciones saludables superan con creces a los generados por las tóxicas. Resulta necesario destacar que las organizaciones saludables afrontan las crisis con mayores tasas de éxito que aquéllas poco saludables o tóxicas. Y es más, no sólo sobreviven a las crisis o logran adaptarse a ellas, sino que salen todavía más fortalecidas, siendo organizaciones resilientes.

Las organizaciones pueden poner en práctica estrategias de gestión de personas para desarrollarse hacia un modelo de organización saludable con el diseño y rediseño de los puestos, con la creación de canales de comunicación abierta o con estrategias de conciliación entre trabajo y vida personal, por ejemplo. 

 

 

¿Qué rasgos caracterizan a una organización saludable?

 

  • La salud tiene un valor estratégico en la organización; la salud de los empleados es un fin en sí misma, y no un medio para alcanzar otro fin.
  • Consiguen un ambiente físico de trabajo sano y seguro, que facilita menos accidentes laborales de tipo físico.
  • Desarrollan un ambiente social de trabajo inspirador para los empleados, en donde están a gusto y aportan o mejor de sí mismos.
  • Hacen que los empleados se sientan vitales y enérgicos (engaged): motivados y fuertemente implicados en su trabajo.
  • Obtienen productos y servicios saludables, ofrecen calidad excelente en sus productos y servicios.
  • Establecen buenas relaciones con el entorno organizacional, con una imagen positiva de la organización en su entorno, con responsabilidad social corporativa.

 

 

¿Qué beneficios tiene una organización saludable?

 

En estos momentos el reto consiste en identificar como las políticas de gestión de personas pueden influir no sólo en el desempeño, sino principalmente en el bienestar de las personas, en áreas de incrementar su compromiso y sentimiento de pertenencia.

Combinar ambas variables: bienestar y desempeño, buscando resultados excelentes, en sentido amplio e integrador.

Parece lógico pensar que las personas queramos trabajar en organizaciones saludables, en donde existen recursos que tienen el potencial de satisfacerlas metas y objetivos de los individuos, de forma personalizada y ello permita que nuestra experiencia laboral sea positiva.

 

 

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