¿Cómo crecer a través del desarrollo de alianzas estratégicas?

15 Oct2018

Tamaño y sostenibilidad están directamente relacionados, para ganar en tamaño es imprescindible desarrollar una visión ambiciosa, determinar donde somos excelentes, estructurar un plan y rodearte de las personas adecuadas para lograrlo.

El tamaño de las empresas de nuestro país llega a ser en muchos casos la mitad de sus homólogas europeas y según diferentes estudios estadísticos existe una correlación directa entre el tamaño y la sostenibilidad de las empresas. El tamaño genera economías de escala, un mejor uso de los activos y por tanto menos peso de las amortizaciones y de la estructura de la compañía. Ante una mejor productividad se generan mejores resultados y por tanto mayor capacidad de inversión, de desarrollo tecnológico, de atracción y desarrollo del talento,… y de poder elegir donde focalizar los recursos escasos y por tanto generar un mayor valor añadido por coste unitario. Sin duda entramos en una espiral positiva.

El tamaño genera economías de escala, un mejor uso de los activos y por tanto menos peso de las amortizaciones y de la estructura de la compañía. Clic para tuitear

 

Ganar tamaño se convierte en una máxima en la gestión empresarial de las compañías que quieran mantenerse en el mercado. Teniendo claro para qué ganar tamaño, el reto pasa a cómo hacerlo.

Ambición, visión, inquietud, aspiración, oportunidad,….se convierten en la base de las decisiones que a partir de aquí se deben ir tomando. En el origen está una clara vocación de crecimiento, de voluntad de desarrollo, de descubrimiento y de inconformidad con lo establecido. Querer aprovechar las oportunidades que aparecen en el mercado y que cada vez son más efímeras, sino lo hacemos nosotros lo harán otros.

Para poder ser eficientes en este proceso es imprescindible tener claro en qué somos excelentes, qué es lo que el mercado valora de manera relevante de nosotros y donde tenemos claras ventajas competitivas. Como los recursos son siempre escasos, focalizar se convierte en una máxima en la gestión, “ser grandes en lo pequeño” es una máxima de gestión. Un ejemplo de ello podéis leerlo en: https://www.improven.com/blog/entrevista-gordillo-mi-consejo-empresas-logisticas-sean-grendes-pequeno/

El siguiente paso es enmarcar estos principios básicos intrínsecos a los líderes de la organización y que deben estar en la cultura empresarial, en el ADN corporativo, en los valores de las personas, dentro de marco, de un proceso de reflexión, de observación, de análisis y de elección para poder planificar el camino. Se vuelve imprescindible abordar por tanto un plan estratégico en toda su extensión. “Dirigir pensando en la estrategia” se convierte en una segunda máxima de la gestión.

Tener claro donde se quiere llegar, para qué existe la empresa y cómo se quiere ser permite por un lado estructurar un claro proceso de búsqueda de posibles colaboradores, socios, incluso colaborar con tu propia competencia llegado el caso, así como de una manera más casual poder contar con alguien interesante que te encuentras en tu camino y te das cuenta que esa pieza cuadra en tu puzle empresarial. El haber reflexionado y el tener una visión clara, permite que lo subconsciente salte a la consciencia porque ves donde no verías sino lo hubieras reflexionado.

 

Por último, rodearte de las personas adecuadas: Internas y externas. Un equipo que esté dispuesto a que sus áreas de gestión, y por tanto de poder, se pongan en cuestión, que sus roles y funciones cambien para dar forma a nuevas estructuras y órganos de control y gobierno. Colaboradores externos que te aporten nuevos conocimientos, nuevas formas, nuevas metodologías. Entidades financieras, institutos tecnológicos, empresas de servicios profesionales, competencia,… Casarte no es un proceso improvisado, requiere quemar etapas, conocerse, entenderse. Compartir no es un ejercicio fácil, gestionar los egos y repartir el liderazgo supone un cierto tiempo que es necesario masticar antes de poder dar pasos de difícil o incluso imposible retorno. Desarrollar ejercicios de colaboración empresarial, proyectos de joint venture, UTE´s, … son pasos previos a proyectos de fusión y/o integración como culminación de una relación. Y para abordar un proyecto en el que 1+1 sume 3, es imprescindible que muchos detalles se hayan trabajado. Una boda no se cierra en un día, ¿por qué iba a ser menos en nuestra empresa en uno de los momentos más relevantes de su historia?.

Desarrollar ejercicios de colaboración empresarial, proyectos de joint venture, UTE´s, … son pasos previos a proyectos de fusión y/o integración como culminación de una relación. Clic para tuitear

 

Tenemos todo el mundo empresarial el reto de que nuestras empresas ganen tamaño y por tanto competitividad, bases para sus sostenibilidad y desarrollo. ¿Te atreves?

 

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