Cómo mejorar la propuesta de valor hacia los empleados y convertirse en una empresa excelente

29 Oct2018

La verdadera clave del éxito: valora a tus empleados como a tus clientes 

 

¿Qué es lo que realmente marca la diferencia en una organización? ¿Qué es lo que hace que sea excelente? ¿Qué puedo hacer para conseguir resultados extraordinarios? Tenemos la clave: valora a tus empleados como valoras a tus clientes.

Comentaba en un anterior artículo la preocupación generalizada que hay en relación a la captación y retención del talento dentro de las organizaciones, sobre todo en las medianas y pequeñas empresas, y como un plan de polivalencia puede ayudar a las empresas a desarrollar un plan de carrera atractivo sobre todo en aquellas organizaciones menos piramidales. Pero mejorar y tener un plan de carrera atractivo por sí solo no garantiza conseguir captar y retener al talento; esto es una parte importante claramente, pero lo que necesitamos es valorar de forma global e integral las distintas necesidades y expectativas de nuestros empleados. Hoy el reto que tienen muchos directores de RRHH junto con sus CEO, y los empresarios, es revisar y cuestionar de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo lo que ofrecemos tanto a nuestros empleados como a los potenciales candidatos si realmente queremos convertirnos en organizaciones excelentes preparadas para competir en un mundo globalizado. ¿Pero cómo lo hacemos? es la pregunta…

Tenemos que llevar a nuestros empleados al mismo nivel que a nuestros clientes. Clic para tuitear

 

“Tenemos que llevar a nuestros empleados al mismo nivel que a nuestros clientes», nos comentaba una Directora General de una empresa de servicios cuando definíamos la nueva misión de su empresa. “Si queremos exceder las expectativas de nuestros clientes, primero lo tenemos que hacer y conseguirlo con nuestros empleados, sino nunca seremos capaces de conseguir los objetivos y los hitos que estamos definiendo en este plan”. Y, la verdad, no puedo estar más de acuerdo, tanto por entender que los empleados son un elemento crítico a la hora de alcanzar los objetivos de una organización, y aún más si hablamos de empresas de servicios, pero, sobre todo, por entender que es igualmente de importante enamorar a los clientes como lo es enamorar a los empleados, y que precisamente esto es la clave para ser una organización excelente. 

Por lo tanto, todas aquellas acciones, herramientas y tácticas que se utilizan para identificar lo que los clientes esperan y necesitan de nuestra organización, pueden y deben aplicarse para entender lo que nuestros empleados necesitan y esperan de la empresa. Para mejorar la propuesta de valor hacia el empleado, no basta con hacer un clima, implantar una evaluación 360º o modificar las condiciones salariales. Se trata de estar dispuesto como empresa a hacer cambios significativos y relevantes en la propuesta de valor, en ser autocríticos, en asumir nuevos costes en pos de nuevas ganancias, en replantear el status quo. Por lo tanto, lo primero que tenemos que hacer es que preguntarnos sinceramente lo dispuestos que estamos a asumir ese riesgo porque, un proceso de revisión de la propuesta de valor genera altas expectativas que, si no son cubiertas una vez ha terminado el proceso, generaremos un incremento de la frustración importante. Por tanto, es “necesario realizar este ejercicio, pero mucho más hacerlo de la manera adecuada».

Desde Improven hemos aprendido que la forma más efectiva de mejorar tu propuesta de valor tiene que ver con escuchar de forma activa y abierta, de empatizar, no censurar, de entender, de abrir la mente, de estar abierto a la autocrítica, y, sobre todo, tiene que ver con estar dispuesto a trabajar de forma conjunta y proactiva para encontrar nuevos espacios motivacionales que interesen a toda la organización en su conjunto. 

 

¿Cómo enamoramos a nuestros empleados?

 

Como decíamos anteriormente, desde nuestra experiencia entendimos que la clave está en ser capaz de enamorar a tus empleados tal como lo tienes que hacer con tus clientes. De esta forma, te propongo a la hora de abordar un proceso de revisión de la propuesta de valor hacia el empleado, utilizar herramientas que comúnmente se utilizan para entender y empatizar con los clientes, o técnicas que se aplican para investigar más profundamente lo que buscan o necesitan. 

Es importante que dividas este proceso en dos grandes bloques: uno en revisar cómo mejorar a la hora de captar talento y otro para identificar que trabajar a la hora de retener talento, teniendo en cuenta que, en ambos casos, las claves son las mismas: investigar, analizar, empatizar y escuchar.

Para mejora la captación de talento no hay una fórmula única pues depende de cada empresa, pero lo que sí tienen todas las empresas es la posibilidad de aplicar herramientas que le permitan encontrar ese camino de mejora. Clic para tuitear

 

3 pasos para mejorar la captación de talento. 

 

Para mejora la captación de talento no hay una fórmula única pues depende de cada empresa, del sector, de su localización, de su propuesta de valor…, pero lo que sí tienen todas las empresas es la posibilidad de aplicar ciertas herramientas que le permitan encontrar ese camino de mejora como algunas de las que describo a continuación:

  • Mide y construye tu funnel de captación: Seguramente habéis oído hablar del funnel de captación en marketing digital o en el área comercial pero, ¿cuántas empresas tienen el funnel de captación del área de recursos humanos? ¿Cuántas saben cuál es la tasa de captación de sus procesos de selección? ¿Cuántas tienen visibilidad sobre los tipos de perfiles en los que tienen más dificultad a la hora de encontrar y de captar? ¿Cuántas saben cuál es el periodo medio de incorporación desde que lanzamos un proceso? ¿Qué medios son los que nos generan mejor calidad de candidatos? Para mejorar la captación del talento es clave tener visibilidad de los ciertos indicadores y qué métodos son más idóneos para que el proceso sea lo más eficiente y eficaz posible.
  • Compárate con el mercado: Analizar e investigar que están ofreciendo compañías que puedan competir con nosotros a nivel de talento es clave para poder comparar nuestra propuesta de valor versus lo que se ofrece en el mercado. De esta forma podremos identificar qué puntos fuertes y débiles tenemos en relación a otras propuesta, qué podemos capitalizar en una entrevista con un candidato y qué debemos pensar en replantear y modificar si queremos hacer más atractiva nuestra propuesta.
  • Entiende porque no te han elegido: Un punto muy important a la hora de revisar nuestra propuesta de valor es entender e identificar los motivos por los cuales potenciales candidatos no se han decantado por nuestra oferta de trabajo. Realizar entrevistas en profundidad con candidatos que se adecuaban al perfil buscado pero que finalmente se han decidido por otra búsqueda, nos puede dar pistas muy valiosas a la hora de entender qué debemos mejorar en nuestra propuesta para que sea más atractiva. Es importante aprovechar la entrevista para indagar qué es lo que candidato realmente valora a la hora de tomar decisiones y cruzar esta información con el estudio de mercado. Esto nos permitirá tener una visión sobre aquello en lo que somos fuertes y el mercado valora, y en qué somos más débiles para, por lo tanto, trabajar en mejorarlo. 

 

Claves para retener el talento.

 

Y en cuanto a la retención del talento ¿qué podemos hacer? Escucha,  empatiza, y entiende su viaje dentro de la empresa.

  • Encuentra tu “Employee Persona”: Una herramienta que se utiliza comúnmente para empatizar con los clientes, para entender cómo son, qué esperan, qué sienten y qué hacen, saber qué oyen y qué ven para identificar sus inquietudes y sus ambiciones, es el mapa de empatía y os recomendamos utilizar también con vuestros empleados. Pero no debemos aplicarlo de forma personalizada, sino que nos tiene que ayudar a entender los distintos perfiles del ecosistema de la empresa. Por ejemplo podemos aplicarlo para los distintos colectivos como los perfiles técnicos, los mandos intermedios, los seniors, los juniors, o como en cada empresa se llamen. Y para que la jornada resulte enriquecedora, debemos garantizar un espacio de escucha activa, de confianza y de sinceridad, para que vuestros empleados puedan realmente sentir que este ejercicio es un espacio donde poder expresarse y transmitir sus sentimientos. Es importante que los empleados que participen encajen a nivel de valores, habilidades y con el perfil descrito por la empresa para que sea representativo de los perfiles que se busca potenciar. Este tipo de ejercicio nos ayudará mucho a identificar posibles vías para retener y mantener el talento en la casa.
  • Entiende porque se van: Esto no es una novedad, ya que muchas empresas tienen implantado lo que son las entrevistas de salida como práctica habitual del departamento de recursos humanos. Nuestra recomendación en este sentido tiene que ver con buscar el espacio y la forma para generar la confianza suficiente para motivar la sinceridad, y que la entrevista sea lo más enriquecedora posible. Que el empleado no sienta que es un trámite más dentro de su proceso de salida, sino que lo perciba como tomarse un café para contar su experiencia y entender qué lo ha motivado a cambiarse de empresa o tomar un nuevo rumbo en su vida sobre todo con aquellos empleados que a nivel de valores, perfil y potencial destacan por encima del resto y en los que la empresa tenía grandes expectativas.
  • Recorre el “employee journey map” de tus empleados: Otra herramienta que puedes utilizar para revisar tu propuesta de valor es el customer journey map pero aplicado al viaje que realizan tus empleados en la empresa. Transitar cuáles son los touch point antes de entrar a la empresa, lo importante que son las entrevistas y las personas de contacto en la fase de selección como primeros puntos de contacto de la empresa con el empleado. Como en el caso del “employee persona”, los workshop deben hacerse para perfiles sin caer en personalismos. Deben ayudar a entender las inquietudes y necesidades de un colectivo a lo largo de su camino por la empresa.

 

Este ejercicio nos ayuda a visualizar como son los primeros días, como es realmente su welcome pack, que le pasa las primeras veces que se enfrenta a su nuevas tareas y responsabilidad. Luego nos permite ver cómo es su evolución, qué va necesitando, cómo va siendo su feedback, cuáles son sus puntos de dolor. Todo esto nos va a permitir identificar posibles áreas de mejora y, luego, debemos valorar mediante una encuesta cuáles son aquellas a las que los empleados dan mayor importancia, para así atacarlas de forma prioritaria.

 

Existen distintas herramientas y técnicas muy sencillas y fáciles de aplicar que pueden ayudar a cualquier organización a revisar y detectar mejoras en su propuesta de valor hacia el empleado. Clic para tuitear

 

Cómo trabajar toda la información obtenida sobre los empleados.

 

¿Y con toda esta información ahora qué hacemos? Con todo esto ahora toca priorizar, analizar y evaluar qué iniciativas por importancia e impacto en los empleados y en potenciales candidatos debemos atacar en primer lugar, lo que comúnmente llamamos quick wins, y cuales son más a medio plazo por su nivel de complejidad. Y no solo se debe analizar desde el punto de vista del empleado sino también desde el de la empresa, para valorar cual será el impacto y entender que ganará y/o perderá la organización en su conjunto.

Es importante que en este proceso, gestionemos expectativas, que vayamos comunicando avance y que como recomendábamos al principio comuniquemos cambios porque, sino, estaremos perdiendo una oportunidad de oro como organización y mermando nuestra credibilidad como empresa frente a los empleados, ya que se han sentido participes y escuchados durante el proceso, y esperan ver cómo eso se materializa en cambios reales.

En resumen, existen distintas herramientas y técnicas muy sencillas y fáciles de aplicar que pueden ayudar a cualquier organización a revisar y detectar mejoras en su propuesta de valor hacia el empleado. Pero el reto no está en aplicar las técnicas, sino en estar dispuestos a escuchar, empatizar, entender y aceptar críticas en todos los niveles, y a, sobre todo, tener la determinación de cambiar o modificar puntos clave de la propuesta de valor, porque entendemos como empresa que “nuestro equipo” es un factor determinante para llevar a la organización a alcanzar sus objetivos, porque el talento es un recurso escaso que debemos cuidar y alimentar, y porque las personas son nuestro bien intangible que es imposible de copiar y que pueden marcar la diferencia para que seamos una organización excelente con resultados extraordinarios.

¿Te sumas a este reto?

 

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