4 Casos y 1 Funeral. La implantación de la estrategia en la práctica. (2/2)

16 Ene2015

En esta segunda parte seguimos recorriendo casos reales para entender las claves del éxito de la implantación de la estrategia.

Caso 3: ¿Doble o nada? (Posición Débil en un mercado Atractivo)

CUADRO 01

En un mercado atractivo, para una compañía con una débil posición por sus resultados, la opción pasa por entender y aceptar las causas de porque está pasando, y “jugársela” adoptando medidas y cambios drásticos. Sino mejor salirse, porque haciendo lo mismo o muy lentamente no se consiguen resultados diferentes y suele acabar muy mal. Para toda compañía en esta situación, existe una jerarquía en los objetivos, primero sobrevivir, luego ganar. En este sentido se desarrolló y ejecuto un plan sobre las actividades y procesos del negocio con mayor recorrido de mejora y potencial de ahorro para asegurar la viabilidad. En 12 meses la compañía pasa de un ebitda negativo (-7%) a uno positivo (+22%).

Principales decisiones ideadas + adoptadas:

  • Decisión sobre filiales: 3 de las 5 filiales no son rentables y comprometen de forma permanente la liquidez de la compañía. Cierre de 2 filiales. Repago de la deuda acorde a planes de ventas consensuados con la matriz. Mejorar la competitividad del resto.
  • Desarrollo de producto: Amplitud y profundidad excesiva para que sólo con el 21% referencias -> 80% de las ventas (y del margen). La inversión es 4 veces superior a lo que se obtiene. Sólo 1/5 familias asegura el retorno de inversión. Canibalizacíon de referencias. Foco en el mix de producto con mayor crecimiento, volumen y rentabilidad. Lanzamientos con análisis del ROI. Metodología (LIFETIME V.) para el control fases de la vida del producto.
  • Mejora de la gestión del circulante: El stock de producto acabado triplica la demanda (6 Meses Vs 2). 58% cubre el 20% de las ventas. Metodología de producción y aprovisionamientos (MRP) contra previsión de necesidades (Vs reposición). Plan salida de obsoletos, recobro deudores, reducir intereses financieros, etc.. Déficit de caja inicial X M.€. compensado en 10 meses
  • Mejora del nivel de servicio: NdS del 81% al 96%. Reducción de pedidos cancelados de 6% a 0,5% (mejora >800.000€). No hay previsiones de la demanda -> deficiente planificación y fabricar productos no necesarios, tener roturas de servicio y disminuir la productividad de la planta. Implantar modelo de planificación y control de operaciones junto a indicadores de seguimiento para aumentar el NdS.
  • Gestión de los canales comerciales: Alto gasto (36%) de la fuerza comercial en canales Farmacias, Grandes Cuentas, Visita Médica. Redefinición del modelo y estructura comercial según el valor y potencial del cliente/canal (MATRIZ OPBP).
  • Sobredimensionamiento de los costes, MOI y gastos superfluos. +/- 40% del total de los gastos de explotación.
  • Cambios en el management: Plan de sustitución de 4 directivos (incluyendo la reubicación de 2 familiares) para acelerar los cambios, consolidar la operativa futura, y recuperar la credibilidad ante la organización.

Lecciones del caso:

  • Sólo con un buen producto o una buena propuesta de valor, no es suficiente para tener éxito hoy, es clave gestionar bien y contar un modelo de negocio eficiente.
  • La precipitación, valerse sólo con intuición, o estar muy orientado a la acción sin partir de un plan acertado y preciso, lleva a errores de estrategia, pérdidas de tiempo y despilfarro de recursos.
  • Escuchar más a los clientes y los consumidores, saber lo que les preocupa, prefieren, y piensan. Desarrollar productos que se venden, no vender productos que se fabrican.
  • No se puede pedir más sacrificios a la organización que los que uno mismo esté dispuesto a realizar.
  • En negocios de costes fijos, no se puede sobrevalorar el impacto de probables ventas futuras. Ajustar el punto de equilibrio a la recurrencia de los ingresos.
  • Si no se mide bien (costes no fiables, ausencia de indicadores o inadecuados) no se puede gestionar bien, y es difícil acertar en las decisiones.
  • El primer ejecutivo debe liderar la ejecución de la estrategia. Se tiende a pensar que la ejecución es un aspecto táctico del negocio, algo que los líderes delegan mientras enfocan su atención en lo que se considera como “aspectos más importantes”. Esta idea está equivocada. La ejecución es una disciplina crítica de la gestión estratégica.
  • El equipo directivo tiene que compartir y mimetizarse con la visión para liderar los cambios y aterrizar las acciones: se requiere de ellos visión global de su área sobre el negocio, cuestionar los resultados propios, capacidad de toma de decisiones, sentido de urgencia, pasión por los logros, y liderazgo con los equipos.
  • Todo el mundo puede aportar algo. Si se invalida o limita la capacidad de toma de decisión de los individuos, esto “mata” su capacidad actual y su desarrollo futuro. Si uno no se fía del criterio de las personas, mejor cambiarlas.
  • En momentos de cambio, es clave alinear la organización con la visión y la estrategia: mucho esfuerzo de comunicación, y que sea directa con la gente clave, de manera a que las personas comprendan al detalle cómo se va a conectar su trabajo con los objetivos, e identificar las acciones necesarias para hacerla realidad.

Caso 4: ¿Mago o Salgo? (Posición Débil en un mercado Poco Atractivo)

CUADRO 02

En un mercado que decrece fuertemente y con una posición débil de la compañía, se tiene que estar dispuesto a cambios drásticos si se quiere sobrevivir, en caso contrario mejor salirse. Lo que hace funcionar los cambios es su comprensión y el consenso entre los ejecutivos al aplicarla. Las estrategias fracasan más frecuentemente debido a que no son bien ejecutadas que porque no están bien formuladas, cómo es este el caso. Hoy la compañía está en concurso de acreedores (deuda no sostenible), por la incapacidad de generar el Ebitda necesario para el repago.

Principales decisiones ideadas + adoptadas:

  • Cambio en la segmentación de clientes: Cambiar la segmentación por sector de actividad y volumen de compra en Tn previstas (3 categorías), a segmentar por comportamiento de compra (Tn* Albarrán) (6 categorías). Esto permite una “foto” del valor de la cartera de clientes sorprendente, con su margen de contribución (MdC) asociado (mayores costes del servicio, transporte, procesos, comercial,…).
  • Cambio en las condiciones o eliminar clientes: 1.200 clientes con MdC negativo. Pricing (poner en valor el servicio de taller, el transporte según peso o distancia, homogeneizar tarifas). Adecuación gastos variables al negocio actual (transporte ajeno, personal comercial & operaciones). Ajuste de los gastos de estructuras (Suministros, alquileres, aprovisionamiento, personal,…). Estas decisiones permitirían: 1) mejorar el margen de la PyG, 2) reducir necesidades de stock (y de circulante), 3) reducir la complejidad del negocio (llamadas, introducciones líneas de pedido, reparto logístico, servicio clientes,.. 4) simplificación del negocio para reenfocar hacia clientes objetivos más rentables.
  • Mejora del nivel de servicio: El precio es el 1º factor de compra, pero se valora el servicio. El 91% de los clientes asocia “buen nivel de servicio” con el cumplimiento de los plazos de entrega pactados. Los actuales niveles de servicio (84%) están lejos de las mejores prácticas funcionales (95%). Plan de mejora de la Rapidez (¿En cuántos días sirvo al cliente?) & Fiabilidad (¿Cumplo con lo pactado?).
  • Mejora del nivel de gestión & organigrama: Oportunidades de mejora en la gestión y la supervisión. Hay poco método. No se gestiona con los indicadores adecuados. El organigrama concentra mucha toma de decisión en el director comercial. Separación de responsabilidades entre Ventas, Operaciones, y Atención al cliente. Creación de la figura del director de Operaciones (Compras, Preparación, Procesos,..) y del responsable de Servicio & Atención al Cliente, SAC, con visión sobre todo el proceso, desde la recepción y planificación del pedido, hasta la resolución de incidencias.

Lecciones del caso:

  • No haber sabido diferenciar y aceptar la parte de resultados imputable a la crisis general, la parte a los cambios sectoriales, la parte a la evolución del comportamiento de compra de sus clientes.
  • Sobrevalorar las capacidades propias ante las dificultades (“nosotros sacamos esto”, “a mí no me va a pasar”)
  • Tomar las decisiones fáciles o cómodas. Planteamientos continuistas (“no vamos a dejar de servir a nuestros clientes”, “no les hemos cobrado transporte hasta ahora, no podemos hacerlo ahora”, “no nos van a aceptar cambios de precio”,…)
  • No tener alineado el equipocon la estrategia de manera a poder ejecutar las medidas del plan a la velocidad adecuada. Si hay dudas entre directivos sobre los diferenciadores estratégicos de la empresa, que no tendrán los clientes.
  • Condicionar la participación, limitando la capacidad de toma de decisión de las personas.
  • Falta de voluntadpara fomentar la implicación y participación dentro de cada departamento, y entre estos y sus directivos.

Con estos cuatros casos hemos realizado un breve recorrido sobre los comportamientos y actitudes que facilitan la implantación de la estrategia y los que lo dificultan. Para finalizar la exposición, nos podemos preguntar si es recomendable abordar el diseño de la estrategia y su implantación sólo con nuestro equipo interno, o si es adecuado apoyarse en figuras externas.

En mi experiencia, y tratando de ser lo más imparcial que pueda ser un consultor, considero que cuando se trata de procesos continuistas, o de “mejora continua” en los que cabe hacer las mismas cosas pero de forma más productivas, o con mejores resultados, un equipo interno con la experiencia y conocimientos acumulados, puede ser muy capaz de llevarlo a cabo, siempre que tenga a bien reconocer que lo que tiene entre manos es mejorable y que cuenta con las capacidades internas y el tiempo para mejorarlo.

Si de lo que se trata es de cuestionar las actividades que hacemos (por ejemplo: la logística propia del negocio), cómo lo hacemos, porque lo hacemos, y/o explorar y encontrar nuevos caminos para el negocio, cómo se ha ilustrado en los 4 casos del artículo, es sano y deseable que al menos el proceso de reflexión pueda ser liderado y enriquecido por externos con experiencia variada en problemáticas y sectores, y sin los condicionantes personales, profesionales o familiares, temores, capacidades y limitaciones que naturalmente va a tener un equipo propio. Aquí el equipo interno sufre más porque es juez y parte, pude tener más aversión al riesgo, dudas personales,…

Luego para implantar los cambios, dependiendo de la velocidad requerida, lo disruptivos o innovadores de los caminos a explorar o de las medidas a aplicar, puede ser deseable la involucración de los externos para dinamizar el proceso de implantación, hasta conseguir los resultados, asegurando que se hace la transferencia adecuada con el equipo de proyecto de la empresa para mantener los cambios con el paso del tiempo.

En las próximas semanas y meses seguiré escribiendo sobre otros aspectos de la estrategia y de la táctica que también son interesantes. Si tienes alguna sugerencia dímelo. ¡Que tengas un buen día!

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