Innova en tu negocio. De la teoría a la práctica

29 Jul2014

La palabra Innovación está presente en nuestra vida desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, inundando los discursos, noticias, programas y conversaciones de los políticos, empresarios y periodistas incluso de nuestro entorno más cercano. Pero sólo unos pocos consiguen llevarla a la práctica con buenos resultados, y es que cuesta poco decirla pero mucho aplicarla. ¿Cómo se hace? ¿Cómo introducimos la innovación en las empresas? ¿Cómo conseguir resultados distintos?

Lo que tenemos claro es que para innovar en las empresas se necesita método, trabajo y experiencia en procesos similares, si no es muy difícil pensar de manera distinta a la que solemos y, por lo tanto, esto lleva a las empresas a las mismas soluciones una y otra vez.

Empecemos por ponerle método al proceso de creatividad en un trabajo que se debe desarrollar en varias jornadas pero con un plazo definido a priori.

1. Define un foco claro sobre el que trabajar. Ni muy amplio ni muy estrecho. A veces es también una parte creativa del proceso y necesita de herramientas que posteriormente comentaremos.

2. Forma un equipo heterogéneo. Asegúrate de que incluyes en el equipo personas con diferentes perfiles de creatividad. Incluye perfiles AIRE (Aquellos que generan muchas ideas), perfiles AGUA (aquellos que las evalúan), perfiles TIERRA (aquellos que las ejecutan) y perfiles FUEGO (aquellos que alientan a los demás). Según en qué etapa del proceso te encuentres deberás incluir más unos perfiles que otros pero siempre un grupo heterogéneo.

3. Genera las ideas. Existen varios temas que hay que tener en cuenta en esta fase para tener éxito en el proceso:

a. El entorno debe empujar a salirnos de la caja. Sal de la empresa, viste informal, pon música, prepara comida,…
b. Reglas básicas a cumplir. Prima la cantidad vs la calidad, fuera los prejuicios, no se evalúa, hay que ser breves,…
c. Apóyate en algún experto en esta clase de procesos.
d. Utiliza herramientas de creatividad según el caso. Romper supuestos, banco de odios, ¿Qué pasaría si…?, Lista de combinadas, SCAMPER, carpetas,…

4. Evalúa y selecciona ideas. En esta etapa se debe evaluar y seleccionar todas las ideas generadas sin restricción. Una de las herramientas que funciona bien para profundizar en el proceso son los mapas mentales. Estos mapas ayudan a clasificar las ideas en conceptos y a profundizar en cada concepto por separado. Posteriormente una evaluación de las ideas por original, viable y útil, también facilita el trabajo.

5. Define el plan de acción. Después de realizar todo el proceso se inicia el paso más importante de todos, la puesta en marcha de las acciones generadas durante el proceso. Fijar unos responsables y unos plazos de implantación de las medidas es clave para la consecución de los objetivos.

6. Realiza el seguimiento. Es habitual en las empresas que las prioridades vayan cambiando casi a diario y que al final el equipo pueda tener la percepción de que no se acaban de concretar las ideas que se lanzan. Las empresas deben ser constantes e implantar los proyectos que se han lanzado a no ser que no cumplan las condiciones de rentabilidad o resultados esperados una vez analizados.

Las empresas, tengan la propuesta de valor que tengan, deben estar en continuo proceso creativo y estar generando nuevas ideas para mejorar algo, superar un problema, alcanzar una meta o aprovechar un cambio. Esto será fundamental para la competitividad de las mismas en el futuro, por lo que: define el método, dedícale esfuerzo e implanta las acciones que surjan del proceso.

Autor: Carlos Manglano

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