Las cuatro razones por las que los agentes del cambio ya no quieren cambiar, y cómo solucionarlo.

9 Mar2018
Gestión del cambio Mejora Continua Organización Resultados/ Productividad

En los inicios de Seis Sigma (metodología que se utiliza para mejorar los procesos de negocio mediante el uso de análisis estadísticos en lugar de interpretaciones, es decir, con un enfoque basado en datos, orientado a proyectos con resultados cuantificables) los Black Belt eran denominados agentes de cambio, y realmente lo fueron, y podemos decir que hoy lo siguen siendo, en algunos casos y no todos. Y, ¿porqué digo esto? Pues porque hoy esos que en su día fueron agentes que posibilitaron el cambio, como también lo fueron los Champions (líderes de las iniciativas de mejora) y otros muchos, hoy se han convertido, precisamente, en enemigos.

La actual búsqueda de la transformación llevada a cabo por múltiples empresas provoca que esos que fueron propulsores y agentes del cambio hoy no continúen generando cambios y esto es debido a que los cambios producidos inicialmente se han estancado y se convierten en el status quo.

No existe un único modelo de gestión o programa de mejora que sea adecuado para todas las empresas y en todo momento a través de todas las circunstancias económicas y comerciales. Si lo hubiera, todos seguiríamos trabajando en nuestras organizaciones con los Círculos de calidad y el trabajo en equipo, los elementos de TQM o la reingeniería.

La macroeconomía evoluciona, sufrimos el entorno y las empresas pasan por importantes ricos que las someten a periodos de recesión, auge, …Por ello surgen metodologías como Seis Sigma, o Lean Six Sigma, que en definitiva vienen a ser lo mismo: respuestas al cambio evolutivo motivado por una necesidad nueva o imperativo del mercado motivado por sus distintos ciclos.

En muchas compañías llega un momento en el que el cambio se detiene, llega un momento en el que la energía y la fuerza del cambio comienzan a desvanecerse, y cuando esto sucede, lo mejor que podemos hacer es resetear: eliminar todos las referencias al proyecto inicial y borrarlo todo para provocar que con unas nuevas bases de trabajo podamos volver a dinamizar la transformación.

Los cambios en las organizaciones atraviesan por distintos ciclos o generaciones. Vamos a ver cuáles son:

 

1- Los pioneros del cambio:

Existe una primera generación de agentes del cambio, normalmente de organizaciones en crecimiento o de nueva creación, cuya misión es descubrir cómo se tiene que lograr el cambio con relativamente poca orientación, ya que están verdaderamente orientados a transformar una (su) situación, se encuentran alineados con la estrategia de la Compañía y con objetivos compartidos. Están energizados, motivados y constantemente aprendiendo. El cambio que se provoca es desenfrenado y en todas las áreas de la Empresa.

2- Los colonos del cambio

 

Una vez la organización ha madurado, las personas que se incorporan aprenden desde el principio qué hacer y cómo hacer los cambios. Son generaciones de Directivos o de Agentes de Cambio de términos relativos que suelen recibir mucha ayuda desde el principio, por lo que, por definición, son menos pioneros y más colonos.
Esta segunda generación de colonos mejora los procesos, pero, inevitablemente, llega un momento en el que la energía y la fuerza del cambio comienzan a desvanecerse, aunque sea sólo un poco. Las mejoras incorporadas se mantienen, se incorporan estándares que no se modifican, se definen sistemas que no dinamizan las mejoras,… y no hay tanta energía ni visión de futuro para lo que sin duda es necesario… la tercera etapa de cambio.

Las personas no somos conscientes sobre lo que podríamos estar haciendo de manera diferente para desarrollar nuestro compromiso con la excelencia operativa. Y, entonces, cuando llega ese momento, no estamos tan dispuestos a cambiar, sentimos que todo está bien tal como está, y, por tanto, simplemente invertimos en las acciones cuyas políticas y procesos tanto ha costado definir.

Las personas no somos conscientes sobre lo que podríamos estar haciendo de manera diferente para desarrollar nuestro compromiso con la excelencia operativa. Clic para tuitear

¿Por qué? Por que, después de todo, esa fue la única fórmula probada a lo largo de todo el proceso. Y parece que esto nos cuesta entenderlo. Todo lo que se prueba una vez termina siendo más tarde o más temprano refutado, y las personas no estamos preparadas para aceptar esta realidad. Y, esto, porqué sucede? Nuestro conocimiento simplemente cambia con el tiempo y nos conduce a nuevos descubrimientos que, a su vez, requieren que cambiemos nuestras organizaciones y la forma en que hacemos negocios tanto para mantenernos actualizados, como para asegurarnos de obtener los resultados que deseamos.

¿Qué ocurre entonces? Pues que, desafortunadamente, lo que comenzó como una transformación radical y una campaña de cambio, necesaria, se convertirá más tarde en una preferencia cultural y de procesos, que justificaremos y se arraigarán en la organización ( todo ello deseado en su momento por todos), pero que defenderemos, de manera importante, ante los nuevos desafíos y nuevas necesidades del cambio. Y es precisamente aquí donde el propio cambio se convierte en enemigo del cambio.

3- La tercera generación de agentes de Cambio

 

Esta tercera generación lo tiene difícil… el juego del cambio ha terminado. Ahora, y luego en otras compañías, hacemos las cosas de esta forma o de esa manera porque así es como siempre lo hemos hecho, un clásico…

Si cree que los CEOs / DG/ COO no se han dado cuenta de esta situación, piénselo de nuevo, pues con todos los que hablamos a diario, en la implementación de nuestros procesos de mejora, nos dicen que están buscando fuera de los rangos de Calidad o de Mejora Continua para sus próximos agentes de cambio.

No hay fin para este proceso, desafiante y apasionante, incómodo pero necesario a la vez, que nos obliga, continuamente, a abandonar ideas y estándares para crear y mejorar los existentes. “Donde no hay un estándar, no puede haber una actividad de mejora” nos decía Taichi Ohno. Actualmente, no hay espacios para el logro donde instalarse y los que celebrar durante demasiado tiempo, y no lo hay porque nuevos objetivos nos apremian. Y nada se mantiene lo suficientemente constante como para justificar que así ya está perfecto (¡). O…¿Me equivoco? ¿Quien de vosotros en vuestras organizaciones no ha “vivido” situaciones como esta? ¿Quien no se ha removido pensando, o incluso diciendo: “otra vez”?

“Donde no hay un estándar, no puede haber una actividad de mejora” nos decía Taichi Ohno. Clic para tuitear

Los agentes de cambio lo son, precisamente, porque Provocan, generan, promueven cambios. Pero no lo están para “perpetuarlos” en el tiempo. Si te consideras un agente de cambio evita la continuidad, y, sin duda, defiende la nueva propuesta, programa o estándar solo lo suficiente para hacer que suceda, pero luego déjalo ir… !!! En el mejor de los casos será temporal, aunque necesario, para el avance y logro de los resultados.

Pero, todo esto no es más que teoría. No hay nada más apasionante que ponerlo en práctica en tu organización. Para ello, ármate de valor, energía, confianza, pasión y mano izquierda, mucha mucha mano izquierda y diálogo. ¡Yo solo puedo animarte a hacerlo, y desearte mucha suerte en este proceso y, como no, apoyo!

Nos vemos allí, en ese lugar que hoy no existe, pero que juntos tenemos que crear.

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