Las 5 W del crecimiento de la empresa

30 Mar2017
Cinco preguntas y respuestas para aumentar el crecimiento de tu empresa

Parece increíble, pero ¡estamos creciendo! España, gracias a sus empresas, lleva un par de ejercicios liderando el crecimiento del PIB de la zona euro y reduciendo la tasa de paro, aunque aún estamos en niveles insultantemente altos. El consumo interno sube y la entrada de turistas bate récords.

Desde Improven me he ido encontrando con diferentes proyectos empresariales que se han ido adecuando a la nueva situación y están alcanzando crecimientos de dos dígitos. ¿Y qué ocurre con tu empresa?, ¿Por dónde empezar?, ¿Qué hacer?.  Escuchar para emprender; es la única respuesta a estas preguntas. Escuchar a tus clientes, ser sensible a sus necesidades, a sus comportamientos, a sus inquietudes, a sus miedos, a sus deseos.

Recientemente estamos abordando diferentes proyectos para desarrollar lo que podríamos llamar “la experiencia del cliente”. Entender como organización hasta la última gota de lo que valoran nuestros clientes para replantear la forma en la que nos relacionamos con ellos. Hacer mejor lo de siempre o adquirir volumen por operaciones son palancas con éxito relativo (cuando no un fracaso sonado), y el principal motor de las empresas para crecer de verdad es crear propuestas nuevas, diferentes, en cierto modo arriesgadas… Se trata de tener un balance equilibrado de iniciativas, de nuevos desarrollos, pruebas, ensayos… que permite ir aprendiendo, eligiendo y descartando, para desarrollar nuevos negocios de manera sostenible.

Hacer mejor lo de siempre o adquirir volumen por operaciones son palancas con éxito relativo. Clic para tuitear

¿Por qué buscar el crecimiento?

En un entorno tan dinámico como el actual, lo que ayer era verdad, hoy es mentira. El axioma de ayer hoy está caducado. Vivimos un entorno en el que las reglas cambian, las necesidades evolucionan, el mercado cambia de “continente”. O somos sensibles a estos cambios y nos adelantamos a nuestros competidores (a los actuales y a los que ni siquiera existen todavía) o estamos fuera.

¿Para qué crecer?

Para generar riqueza dentro y fuera de nuestras organizaciones, para generar oportunidades de desarrollo para nuestros equipos (porque si no las buscarán fuera) y para nosotros mismos, para disfrutar de nuevos retos y oportunidades.

El crecimiento es la única palanca que nos permite elegir, dejar de hacer aquello que no aporta el valor diferencial para centrarnos en los nuevos océanos que hemos sido capaces de encontrar.

El crecimiento es la única palanca que nos permite elegir. Clic para tuitear

¿Dónde podemos crecer?

Mi mercado, el mundo. Y el de mis competidores también. Nacionalización, internacionalización. Lo local ya no existe. Las nuevas tecnologías digitales (web 2.0), las comunicaciones, la disminución de las barreras arancelarias… hacen que cualquiera pueda llegar a cualquier lugar (anybody-anyplace). Pero en un entorno global en el que la empresa española es más pequeña que sus competidores y, por lo tanto, tiene menos capacidad de invertir y de arriesgar, tiene mucho menos margen de error que sus competidores.

Decidir correctamente hacia dónde ir, cómo ir, con quién, con qué recursos, en qué plazo, cuánto esfuerzo y dedicación… es clave para no quedarnos a mitad del camino.

Un tercio de las empresas que comienzan un proceso de internacionalización fracasa y sólo otro tercio lo termina con éxito. Clic para tuitear

¿Cómo abordar el crecimiento?

Siendo radicalmente flexible, de modo que te replantees absolutamente todo lo que hacías y cómo lo hacías y, a partir de ese momento, concentres tus recursos escasos allí dónde puedas aportar el máximo valor y el elemento diferencial. También delegando y confiando en terceros especialistas. Esto supone tener capacidad de gestionar el cambio, tomar decisiones, adaptar la cultura, los valores, las estructuras organizativas, las jerarquías, las funciones, las políticas retributivas y contractuales … Destacar la importancia de esta situación de aprendizaje y desaprendizaje de las organizaciones (y, por tanto, de las personas) y  la gestión del error.

¿Con quién crecer?

Rodéate de personas que sean sanamente rebeldes, generosas, colaborativas, que afronten sus miedos, que contradigan, que cuestionen, que reten la jerarquía establecida, que tomen decisiones y que aprendan de ellas es la mejor forma de ser capaz de afrontar este camino. Puede parecer espinoso, con sus angustias y sus miedos, o, al contrario un placer, si lo sientes como tuyo y crees en lo que haces.

Rodéate de personas que sean sanamente rebeldes, generosas, colaborativas. Clic para tuitear

Hay muchas más preguntas que contestar, pero debe ser cada uno el que se levante por la mañana y tenga valor para hacérselas y la capacidad de sacrificio y voluntad para poder acertar en las respuestas. Este ha sido un primer esbozo para animarse a lanzarse a este apasionante siglo XXI que no ha hecho más que comenzar.

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