¿Resistiría un test de estrés tu modelo de negocio?

10 Abr2018
Consultoria negocio, estrategia, operaciones, marketing y ventas, organización

10/04/18

Elon Musk, conocido entre otras cosas por ser cofundador de PayPal y Tesla Motors, acaba de lanzar el Big Falcon Rocket, el cohete más potente del mundo. Un importante paso en el abaratamiento de costes en el transporte comercial aéreo ultrarrápido: viajar a Marte en unos años será una realidad y además “relativamente asequible” (algo más de 160 mil euros); y podremos volar a Australia desde España en media hora. Mientras, muchos de nosotros seguimos mirando este tipo de noticias como si no fuera con nosotros, y sin darnos cuenta de que deberíamos considerarlo como pistas para hacernos pensar que nuestro tradicional modelo de negocio tenga probablemente los días contados.

Esta inquietud la compartía conmigo no hace mucho el CEO de una compañía que necesitaba entender qué estaba pasando fuera de su sector para cuantificar qué impacto podría tener en su negocio en un futuro; porque no quería “que le robasen la cartera como a los taxistas” pensando en los Uber y Cabify de este mundo.  Otro CEO y propietario de una mediana empresa me decía que le importaba poco lo que pudiera ocurrir en los tres próximos años porque “el pescado estaba ya vendido”. Lo que le inquietaba era la subsistencia de su negocio de tres años para adelante por la enorme incertidumbre a la que se enfrentaba, y para ello necesitaba mirar “más allá de sus narices”.

Y es que el mundo cada vez es más volátil, incierto, complejo y ambiguo. Esta descripción y su acrónimo en inglés VUCA, que fue acuñado por el U.S. Army War College tras el final de la guerra fría, tiene ahora más sentido que nunca. Dejando de lado en esta reflexión las macro-tendencias globales y las turbulencias socioeconómicas que merecerían un artículo aparte; sólo hace falta pararse y pensar un poco en la cantidad de nuevos desarrollos innovadores que se están llevando a cabo para darnos cuenta de que viajar a Marte ya no es ciencia ficción; pero la subsistencia de algunos modelos de negocio quizás sí lo sea. He aquí cuatro cosas que están pasando a modo de ejemplo y que nos pueden ayudar a reflexionar sobre la validez futura de nuestro modelo de negocio:''Viajar a Marte ya no es ciencia ficción; pero la subsistencia de algunos modelos de negocio quizás sí lo sea'' Clic para tuitear

  • Impresoras 3D. En Valencia la empresa emergente “Be More 3D” acaba de imprimir en 3D la primera vivienda unifamiliar de España. Si ya se pueden hacer viviendas, ¿qué no se podrá hacer en breve? Más allá de la creación de prototipos, el abaratamiento de los costos es cosa de tiempo para que la impresión 3D de todo tipo de productos B2B y B2C se democratice.
  • Tiendas de moda con espejo interactivo para probarte la ropa sin pasar por el probador. Marcas como Inditex, Sephora, Ralph Lauren o Rebecca Minkoff ya lo están empezando a utilizar. Otro ejemplo en la misma línea son los avances en tecnología de realidad virtual. Esto debe hacernos pensar hasta qué punto será necesaria la tienda física, las exposiciones o las ferias en un futuro cercano tal y como la conocemos.
  • Pago por uso. No sólo en vehículos urbanos, impresoras, etc., ¡sino en motores de aviones! El modelo de negocio de los fabricantes ya no consiste en vender motores sino confianza. La primera compañía en hacerlo fue Rolls Royce: el 80% de los motores que vende para aviones lo hace a pérdidas que recupera por una cuota que han de pagar las aerolíneas por el uso y cuidado de los mismos.
  • Plataformas de economía colaborativa. El primer negocio afectado fue el de los autobuses con Blablacar, después el gremio de los taxistas con Uber y a continuación el hotelero con Airbnb. Hoy hay alrededor de 300 empresas emergentes en España aprovechándose de esta tendencia. Los taxistas jamás pensaron ni en el peor de sus pesadillas que algo así pudiera ocurrir. De hecho, la licencia de taxi esta (o estaba) considerada como el plan de jubilación de muchos de ellos.

Llegados a este punto es el momento de pararse y pensar en nuestro modelo de negocio actual y evaluar si realmente encaja en los tiempos venideros, a sabiendas de la vertiginosidad con la que cambian. ¿Se te ocurre que articulación acaben teniendo estas ideas para amenazar tu negocio actual? O incluso mejor, ¿te hace pensar en cómo debería adaptarse y cuáles son las barreras de salida o cambio?

Al abordar una reflexión estratégica es necesario analizar y entender no sólo tu propia organización y las dinámicas del sector en el que compite. Hay que ver también “la gran foto” e inspirarnos y entender fuentes externas con poca ninguna relación con el negocio, para, con método, diversidad cognitiva y creatividad obtener conclusiones robustas y directrices estratégicas potentes.

¿Quieres saber si tu modelo de negocio pasaría un test de estrés? Hay dos formas de hacerlo: llevar a cabo una reflexión estratégica o si no, el tiempo lo dirá… ''¿Quieres saber si tu modelo de negocio pasaría un test de estrés? Hay dos formas de hacerlo: llevar a cabo una reflexión estratégica o si no, el tiempo lo dirá...'' Clic para tuitear

 

 

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