Alternativas para la continuidad y fortalecimiento de la empresa familiar ¿Existe el sucesor ideal?

10 Feb2017
El futuro de la empresa familiar - Improven

El pasado 2 de febrero celebramos una interesante jornada en Vigo sobre el futuro de la empresa familiar como modelo de gestión. Ante el éxito del desayuno de trabajo sobre el mismo tema dos semanas atrás en Coruña, el Círculo de Empresarios de Galicia, la Asociación Gallega de la Empresa Familiar, el Igape, On Tax Legal e Improven decidimos repetir y ampliar la experiencia para poder compartirla con el mayor número de personas posibles. Con el título “¿Cuál es el futuro de la empresa familiar? La fusión, la sucesión o la venta como posibles escenarios” nuestro socio David Gandía intentó aportar alternativas para la continuidad y el fortalecimiento de la empresa familiar.

Estudios internacionales y revistas académicas de multitud de universidades plantean la duda y los expertos llevan años haciéndose esta pregunta: ¿tiene fecha de caducidad la gestión familiar? Si introducimos esta pregunta en Google, nos encontraremos con más de 750.000 resultados, que demuestran la vigencia de esta duda.

La coyuntura económica y el contexto social, ambos marcados por la globalización, la transición a la era digital y una fuerte crisis mundial han provocado un cambio radical en el escenario para los empresarios. Es interesante analizar los datos. Entre la primera generación y la segunda desaparecen más del 90% de empresas familiares. Esto es señal de que en los procesos de transmisión y sucesión de la gestión algo está fallando. En España hemos tenido varios ejemplos durante los últimos meses: el caso de Mango, que ha reducido sus beneficios más de un 90%; la emblemática Lladró, vendida a un fondo o el exitoso relevo en los hoteles de la cadena Meliá. Todos tenemos clara la teoría sobre cómo ordenar un proceso de sucesión, pero.. ¿Qué está pasando para dudar de la viabilidad del modelo de gestión familiar? ¿Por qué no llevamos la teoría a la práctica?

Al margen de la globalización de la economía y de la internacionalización de las empresas, han aparecido en los sectores nuevos competidores dispuestos a romper las reglas del juego. Además, la atracción de talento, clave para el futuro, es cada vez más complicada. Por su forma de desarrollarse y su intención de prosperar, esta nueva generación es más exigente y menos fiel a las empresas. En un futuro próximo, el talento seleccionará a las entidades y su forma de diferenciarse será por su equipo y las personas que lo formen. Una organización deberá entonces ser capaz de atraer y fidelizar el talento para que se desarrolle en ella.

En Improven entendemos que a raíz de estos cambios que afectan a todas las empresas, la empresa familiar va a necesitar un nuevo impulso. Si el empresario fue un emprendedor, para reimpulsar nuestra organización necesitaremos reemprender volver a hacernos las preguntas: ¿Qué buscamos para el futuro de la empresa? Y, en base a ello… ¿Quién es el sucesor más adecuado? Cabe recordar que el proceso de sucesión es uno de los más delicados en una empresa, que no existe el sucesor modelo.

Abordar el proceso de sucesión debe dejar de ser una pregunta incómoda y convertirse en una oportunidad para replantearse el negocio y las estrategias que seguir en un futuro inmediato. Un momento de cambio es idóneo para reflexionar con todas las partes implicadas sobre la dirección que queremos llevar y cómo debe ser el camino.

En una empresa familiar, el primer sucesor que viene a la mente automáticamente es el hijo. Es una persona a la que hemos transmitido los valores familiares que se trasladan a la empresa y, además, su formación académica y laboral se ha orientado hacia ese puesto. Pero puede haber una carencia. La visión de futuro y el espíritu emprendedor, características del empresario fundador, no se llevan en los genes, ni se adquieren con la formación. Antes de decantarse por el primogénito como sucesor, conviene reflexionar críticamente sobre sus capacidades al frente de un equipo. Quizás, si nuestro hijo no esté lo suficientemente capacitado, debamos plantearnos otras alternativas: delegar la gestión en un equipo profesional o, incluso, vender la empresa. Se debe buscar la persona que sea capaz de reinventar el negocio y superar los retos, de ir un paso más allá que sacarlo adelante.

Uno de los problemas del empresario contemporáneo es que a veces está tan inmerso en la rutina que no puede pensar a largo plazo. El otro es la incapacidad de rodearse de personas críticas. Esto hace que a veces se olvide de planificar el futuro y de ver los riesgos que pueden venir, algo que ninguna empresa en el contexto actual puede permitirse.

Para designar al mejor sucesor posible, concluía David en la ponencia, es necesario rodearse de un equipo que, con visión objetiva, nos ayude a evaluar las capacidades de las personas, a elaborar un plan de sucesión adecuado, ordenado y con plenas garantías, escuchando a todas las partes y, lo más importante, a comunicarlo sin herir sensibilidades.

Si te interesa la empresa familiar no te pierdas la entrevista que realizamos al Director de la Cátedra de la Empresa Familiar en la U.V. Nos resume el exhaustivo estudio que realizaron en el que analizaron las ventajas, las debilidades y las claves para su fortalecimiento. ¡Descúbrelas haciendo clic en la ss imagen!

 

 

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