¿Cómo abordar la estrategia empresarial en 2020?

14 Sep2020
estrategia empresarial

3 claves para gestionar mi empresa con éxito

 ¿Tiene sentido definir un plan estratégico en este contexto? ¿Si ya tengo un plan, qué hago? ¿Cómo me planifico a futuro con tanta incertidumbre? ¿Cómo adapto a futuro mi modelo de negocio? ¿Cómo atraigo a nuevos clientes? Nuestras recomendaciones para construir resiliencia estratégica en época de crisis

A esta altura de la pandemia, estamos sobresaturados de información y de dudas y solo estamos seguros de que en los próximos años nos enfrentaremos a aún más incertidumbre de la que estábamos acostumbrados a gestionar, porque si hay algo claro de todo este caos, es que los cambios serán la única constante en el futuro.

Y dentro de este contexto, actual como futuro, los empresarios tienen el reto de seguir gestionando un día a día tan complejo, focalizados en garantizar la sostenibilidad para no comprometer el futuro de su empresa pero además se enfrentan a la difícil tarea de seguir pensando en cómo hacer más competitiva a su empresa en un medio y largo plazo que se presenta más incierto aún, si cabe.

Y en este sentido, hemos recibido muchas consultas de si es el momento indicado para realizar una reflexión estratégica, si tiene sentido o no hacerlo ahora con tanta incertidumbre, cómo hacerlo para que sea algo que realmente aporte, cómo adaptar la estrategia si ya la tenían definida, y sobre todo, como planificar en un momento tan complicado como el actual.

estrategia empresarial

Ayer me decía un empresario: ”Hace 6 meses que no puedo planificar” A lo que le contesté: ”Hace 6 meses que estamos aprendiendo a planificar de otra manera”.

«Hace 6 meses que estamos aprendiendo a planificar de otra manera”

Este y otros aprendizajes de esta crisis debemos interiorizarlos para la gestión actual y futura de nuestras compañías.

En IMPROVEN los hemos resumido en tres grandes recomendaciones que queremos compartir contigo para que te ayuden en este proceso.

  1. La primera recomendación, es “SI”

Más que nunca es el momento adecuado para pensar en el futuro. Si has podido conseguir garantizar la sostenibilidad de tu empresa en el corto plazo, y no está en juego su viabilidad futura, es el momento indicado para pensar en el futuro porque esto te dará una ventaja competitiva y te permitirá estar mejor preparado para cuando la tormenta acabe.

Esto es lo que te permitirá que tu empresa sea más resiliente estratégicamente en un futuro, donde claramente habrá curvas.

Te recomendamos aprovechar este momento para reflexionar sobre como adaptar tu empresa a las nuevas tendencias, comportamientos, a cómo conseguir nuevos clientes para recuperar los que se nos han caído, como debemos adaptar el modelo de negocio, qué hábitos van surgiendo y se quedarán en el futuro, como también para reflexionar a cómo estar preparados para nuevas crisis que puedan surgir.

Debemos aprovechar todo el conocimiento que estamos adquiriendo a nivel de gestión de caos sumado con el que teníamos a partir de la crisis del 2008, para establecer como debería actuar la empresa en posibles futuras ocasiones porque los cambios, como hemos dicho, han venido para quedarse.

  1. Mantener el FOCO

Para conseguir valor en esta reflexión, y proceso es importante que mantengas el “FOCO” aunque estemos hablando de futuro.

Ante tanto nivel de dudas, hay muchas iniciativas estratégicas que pueden tener un alto nivel de riesgo y de incertidumbre, debemos enfocar la reflexión estratégica a la selección de los cinco o siete proyectos estratégicos que sean realmente claves para el futuro de la empresa, entendiendo como clave todo aquello que ante una nueva crisis de este calado, la empresa si o si debería abordar porque mejora sustancialmente su nivel de competitividad y garantiza y no supone un riesgo para su sostenibilidad.

estrategia empresarial

Proyectos como digitalización de procesos, o mejora en la captación y retención del talento, son proyectos claves que muchas empresas deberán abordar independiente del futuro que nos enfrentemos.

Asímismo, entendemos que este enfoque debe aplicarse en caso de que ya tengamos una reflexión estratégica hecha, este también es un momento oportuno para hacer un “refresh” estratégico y valorar si es necesario adaptar lo definido, si hay que añadir nuevos proyectos que no estuviesen en la mesa y dejar en stand by.

Si hemos hecho una buena reflexión estratégica, no debería cambiar mucho independientemente de la situación actual porque la estrategia debe estar definida por encima de las vicisitudes del corto plazo. Lo que si pasará con todo esto es que cambiarán las prioridades, se acelerarán ciertos proyectos, y habrá que focalizarse en el corto primero si está en riesgo la viabilidad de la empresa.

Proyectos estratégicos del estilo de digitalización de modelos de negocio, en muchas empresas, hoy cobrarán más importancia y celeridad por como la pandemia ha acelerado el uso de los medios digitales y de esta manera poder ganar nuevos clientes.

  1. Planificar cómo ejecutar los proyectos estratégicos

Y dentro de este proceso, la clave estará no sólo en la reflexión y definición de los proyectos estratégicos, sino también en la planificación de cómo ejecutar esos proyectos que desde IMPROVEN siempre decimos que es aún más importante que la definición porque sin ejecución no hay estrategia. Y en este sentido, debemos plantear una planificación “flexible”, bajo distintos planes de contingencia que nos permitan activar el plan B o plan C según las circunstancias que vayamos viviendo y vaya atravesando la empresa.

Debemos capitalizar lo que hemos aprendido en estos meses de “planificación flexible” y aplicarlo de cara al futuro.

Porque de esta manera garantizaremos mantener la ejecución de lo que es estratégico para la compañía según las distintas circunstancias en la que se vaya encontrando.

Por lo tanto, aún sabiendo la dificultad y complejidad del contexto actual, y sobre todo futuro, es clave que sin dejar de mirar el día a día, las empresas aprovechen este momento para reflexionar de manera “focalizada” en lo que es clave para su futuro, realizando una planificación bajo distintos escenarios de contingencia que le permita ser “flexible” a la incertidumbre futura a las que nos enfrentaremos y conseguir una organización estratégicamente más resiliente porque no sólo alcanzará en el futuro si realmente queremos construir un proyecto a largo plazo y una organización sólida ser resiliente financieramente si no sobre todo estratégicamente.

¿Te acompañamos en este viaje?

Flor Barone – Directora de Improven

Si te ha gustado el artículo compártelo y déjanos tus comentarios. Nos encanta saber tu opinión!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *