¡O compras… o te compran! ¿Estás preparado?

12 Feb2018
Crecimiento inorgánico, M&A, Crecimiento,

Cada vez con mayor frecuencia las empresas deben enfrentarse a un mercado más global ¿En qué se traduce esto? Esto se traduce en mucho más gasto e inversión para  gestionar clientes de muy distinta índole, con necesidades muy distintas, significa una gama de producto mucho mayor que nos permita adaptarnos a nuevos mercados, supone grandes inversiones en stock para estar mas cerca del cliente, deslocalizaciones de actividades de compra, producción y venta, muchos más viajes, comunicaciones a distancia, distintos idiomas… es decir: MUCHA MAS COMPLEJIDAD Y MAS RIESGO. 

Parece lógico pensar que realizar este gran esfuerzo para poder ser globales es solo posible para empresas que gocen de un gran tamaño, ya que éstas son capaces de diluir los riesgos de estas apuestas  sin poner en peligro la viabilidad del proyecto empresarial, es decir, sin jugársela demasiado. De hecho, tener cierto volumen no va ser una ventaja sino una absoluta necesidad. Y esto ocurre en cada vez más sectores de actividad. ¿No es este tu caso?

Tener cierto volumen no va ser una ventaja sino una absoluta necesidad. Y esto ocurre en cada vez más sectores de actividad Clic para tuitear

Lograr crecer orgánicamente de una manera contundente para tener un tamaño que nos permita competir en un mercado global es muy complicado, a no ser que se logre el tan ansiado disruptivo y diferenciador cambio, pero la realidad es que la inmensa mayoría de las empresas compiten en sectores con márgenes ajustados y escasa diferenciación de producto, donde el precio es un condicionante para el éxito del modelo de negocio, y el crecimiento es lento y difícil.

Por esta razón, a la hora de pensar en ganar tamaño, hemos de abrir nuestra mente y, además del crecimiento propio en ventas (crecimiento orgánico), hemos de valorar otros tipos de crecimiento inorgánico, como comprar, fusionarnos con otra empresa (o vender la nuestra, incluso). 

Plantearse alguno de estos movimientos requiere un ejercicio de honestidad y objetividad sobre tu empresa y sobre no solo su futuro sino incluso el tuyo propio, y esto no es fácil en absoluto. Sin embargo, tengo algunas preguntas que te pueden ayudar a tomar este tipo de decisiones: 

  • ¿Puedo ser un líder en mi sector en un futuro cercano? ¿Puedo hacerlo yo solo?
  • ¿Es difícil diferenciar mis productos? ¿Y venderlos con buen margen?
  • ¿Qué crecimiento de ventas tengo actualmente comparado con mi sector?
  • ¿Necesito complementar mi portfolio de productos? ¿Tengo la capacidad de inversión, de I+D, de comercialización necesaria, de producción? 
  • ¿Necesito invertir en nuevos mercados, productos, equipamiento, tecnología y no soy capaz de soportarlo financieramente?
  • ¿Hay empresas interesantes para una fusión/adquisición en mi sector?
  • ¿Se está produciendo un proceso de concentración en mi sector? ¿Me estoy quedando atrás? ¿Voy a llegar tarde?

En resumen, para ser la empresa que quiero ser en el futuro y liderar mi sector  ¿puedo hacerlo yo solo?

No te pierdas el vídeo de nuestro servicio «Plan estratégico aterrizado»

 

Las respuestas a estas preguntas podrán orientarnos a conocer si debemos empezar un proceso de concentración y la velocidad que debemos darle al proceso.

Las empresas españolas, precisamente por ser en su mayoría de tamaño pequeño y medio (entre 10 y 200m€ de facturación) y con escasos o muy mejorables resultados, están resultando en la actualidad muy atractivas para los fondos de inversión y empresas de M&A. Hoy existen buenas oportunidades para procesos de consolidación de empresas medianas y pequeñas a nivel europeo. Si te resulta tentador, ¿quieres saber cual es el próximo paso?

El siguiente paso para un empresario que considere la compra o venta de su empresa como una posibilidad es la de ocuparse de su cuenta de resultados. Es fundamental que sea lo más atractiva posible, tanto si quieres comprar, para lo que tendrás que generar flujos de caja, como si te planteas vender, para lo que deberás incrementar el EBITDA y, con ello, la valoración de la empresa. 

Existen muchos empresarios para los que sus empresas, y las personas que las conforman, son parte de su familia, empresarios que consideran que la empresa es el legado que desean traspasar de generación en generación. Para otros, la mejor manera de rentabilizar un proyecto empresarial es a través de su venta.  Para nosotros, las empresas son casi un objeto de culto, al que mimamos, dicen que mejoramos, son proyectos a cuyo fortalecimiento nos gusta contribuir, sea para uno u otro fin. 

Y para tí, ¿qué es tu empresa? ¿Cual de estas dos opciones se acerca más a tu sueño? ¿En qué momento vital o empresarial te encuentras? Sea uno u otro, lo que esta claro es que hay que ponerse manos a la obra pues, si las medias tintas nunca fueron lo mas aconsejable, en un mundo tan globalizado como el actual, o comes, o te comen, o, también podríamos decir, ¡o compras, o te compran! 

Vídeo «Plan Estratégico Aterrizado»

 

Si te ha gustado el artículo compártelo y déjanos tus comentarios. Nos encanta saber tu opinión!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *