¿Está tu empresa preparada para el cambio? 6 claves para alcanzar el éxito

18 Oct2019
Claves para el éxito empresarial

A punto de cerrar el año, se oyen diferentes campanas que nos hacen pensar que llegar una nueva recesión económica.

Las empresas españolas, aún heridas en su mayoría de la anterior recesión, se preguntan y están inquietas, pensando en si será parecido a lo que ocurrió hace unos años.

Echando la vista atrás, vemos que la pasada crisis económica hizo mella en las empresas españolas, de forma que muchas desaparecieron, otras sufrieron años muy complicados e incluso las que mejores resultados obtenían tuvieron que hacer ajustes.

En definitiva, se tomaron decisiones relevantes que nos han permitido sobrevivir hasta ahora.

La ‘lección’ que ha quedado de aquella crisis en las empresas es la prudencia y el miedo al riesgo. A los empresarios les ha costado estos años conseguir más financiación porque los bancos se lo pensaban dos veces, las estructuras empresariales se han vuelto más ligeras, y algunas han tenido que cerrar la no ser capaces, después de capear el temporal, de afrontar una crisis. Los resultados de las compañías mermaron en estos años.

Pasados los años, la lectura es que en todas las empresas existe la necesidad de seguir tomando decisiones para prepararse para el futuro, y por tanto, existe la inquietud de acertar en dichas decisiones, ya que los recursos (financieros, humanos,…) son especialmente escasos.

Hay poco margen de error, y más si encima hay que empezar a moverse en entornos internacionales, en los que la variabilidad es mayor y los costes de errores pueden llegar a poner en riesgo la viabilidad de la empresa.

Por tanto, ¿y ahora qué hacemos?, ¿hacia dónde nos dirigimos?, ¿qué decisiones tomamos?

Hay dos requisitos básicos que cumple siempre el futuro y entenderlos es básico para poder incrementar la tasa de éxito en nuestras decisiones.

El primero es que visualizar/ pensar/ idear algo es la base para que pueda hacerse realidad (si creo que algo va a ir mal seguro que sale mal, y si creo que algo va ir bien es la base para que pueda llegar a ir bien).

El segundo requisito es ser conscientes de que cada vez el futuro caduca más rápido. Esta idea es básica para que el proceso de adaptación sea cada vez más rápido y eficiente. Tenemos que ser capaces de disfrutar viviendo en la ola de la inestabilidad, siendo conscientes de nuestras debilidades pero confiando en nuestras habilidades adaptativas.

Desde la imprenta en el siglo XV de Gutemberg, pasando por la prensa, la radio, la televisión, internet,…los saltos tecnológicos son cada vez más rápidos, y las compañías que crecen al albor de ellas tienen periodos de nacimiento, estabilidad y madurez-declive cada vez más acelerados.

Ante este escenario, planteamos la necesidad de tomar los siguientes 6 criterios como las bases de las decisiones en nuestra compañía para incrementar nuestra tasa de éxito.

6 claves para alcanzar el éxito

  1. Estar muy cerca de los buenos clientes para entender qué les preocupa y cómo es el proceso de toma de decisiones en su elección, de modo que actuemos lo más rápidamente posible para adaptarnos. ESCUCHA ACTIVA.
  2. Optimizar el uso de los recursos, focalizándolos en las actividades diferenciales de todas las que realiza la empresa. ¿por qué nos compra realmente el buen cliente?  EFICIENCIA FOCAL.
  3. Abrir la compañía a las máximas colaboraciones posibles para inspirar en el equipo la creación de nuevas propuestas de valor. Desarrollo interno y externo con criterios de gestión óptimos en el desarrollo de nuevos lanzamientos. A la velocidad que cambian las cosas, no todo lo que se inventa ocurre en dentro de la empresa. OPEN & LEAN INNOVATION.
  4. Simplificar y flexibilizar al máximo posible la estructura, para adaptarnos a las variaciones de demanda con el mínimo esfuerzo posible. ¿Cómo debo ser para servir a mi cliente y no cuánto debo vender para pagar lo que soy? Esto supone aplanar estructuras, estandarizar actividades soporte, externalizar y abrir mi compañía a terceros especialistas (con todo lo que supone de pérdida de control). FLEXIBILIDAD ABIERTA.
  5. Pensar en global y actuar en local. Hay que ser capaces de buscar las fuentes de suministro claves para el negocio en las mejores condiciones, y por tanto focalizarnos en su búsqueda, así como buscar las máximas economías de escala que aportan el desarrollo de nuevos negocios internacionales. GLOCAL
  6. Contar con un buen equipo de personas que comparten un proyecto vital común, más allá de las condiciones higiénicas (sueldo, puesto de trabajo,…) que hoy parece que centrar nuestros esfuerzos organizativos ante un entorno de tanta inestabilidad laboral, en el que tener un trabajo ya es suficiente. En un entorno en el que el conocimiento es crítico, sólo con el compromiso de personas clave, las organizaciones pueden tener éxito. ALMAS EN UN PROYECTO VITAL COMÚN.

De este modo, siendo sensible a mi entorno, escuchando al cliente, puedo focalizar mis recursos escasos de la manera más eficiente posible, adaptándome rápidamente al cambio con una estructura flexible y abierta a buscar los mejores colaboradores para cada proyecto.

Pero no sólo en mi entorno cercano, sino pensando globalmente y contando con personas adecuadas en todo momento que me ayuden a tomar decisiones y a implantarlas, por estar comprometidas al máximo en un proyecto vital común (dejándose el alma).

Aprender a surfear la ola de la inestabilidad va a ser crítico para adaptarnos como empresas y personas al futuro. Sólo podrá traernos cosas buenas si aceptamos el entender cuáles son las DOS bases del mismo: DESEARLO y que es EFÍMERO.

Sergio Gordillo
Socio director de Improven
sgordillo@improven.com

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