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Los 4 pasos para mejorar los resultados de mi empresa

26-septiembre, 19
Planificación multiplica tus resultados
Improven

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El grado de satisfacción que, en líneas generales, encontramos de los directivos con el nivel de servicio de su empresa, suele ser bastante bueno. Lo que no lo es tanto es su percepción del coste que esto supone para su compañía. Si a esto añadimos que no se puede, en la mayoría de los casos, cuantificar con exactitud cuál es el coste real de esta calidad de servicio y su impacto en la cuenta de resultados, el tema se pone un poquito peor. (más…)

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Rentabilidad o Crecimiento… ¿Tenemos que escoger?

24-abril, 19
crecimiento, rentabilidad, planificación, estrategia, competitividad, eficiencia.
Improven

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Los empresarios y sus directivos están menos satisfechos con la rentabilidad que consiguen en sus negocios. Dicen que hoy se tiene que vender más para igualar las rentabilidades de hace unos años, ¿te sientes identificado con esto?

Incrementar la complejidad para crecer

En muchos casos el crecimiento actual se ha construido alrededor de un formidable despliegue de medios: desarrollo de nuevos productos, formatos, envases, y su promoción para posicionarse en nuevos países y canales modernos, nuevas funciones de comercialización, renovación e incremento de la capacidad productiva y logística que habían quedado aparcados durante la crisis, etc…

Pero este despliegue ha supuesto un incremento de la complejidad organizativa y los procesos, así como de los costes de gestión, que, sin una administración muy disciplinada, están acabado por penalizar las economías de escala tan perseguidas con el crecimiento.

¿Piensas que se puede crecer hoy y hacerlo de forma muy rentable o hay que elegir entre una cosa o la otra, necesariamente? Si elegir es la opción, ¿Crees que es sostenible y aun así conseguir ser competitivo?¿Piensas que se puede crecer hoy y hacerlo de forma muy rentable o hay que elegir entre una cosa o la otra, necesariamente?

Complejidad mal gestionada

En empresas del sector industrial se pierden, de media, 5 puntos de la cuenta de resultados por costes de complejidad mal gestionada. Es mucho dinero… ¿Es posible que en tu empresa tengáis una situación similar? ¿Dónde crees que se “esconde” este dinero que se nos escapa dentro de la organización?

En nuestra experiencia, raramente suele ser consecuencia de una única causa, pues si así fuera, estaría a la vista de cualquier gestor. Se trata más bien de un conjunto de ineficiencias que están ocultas a lo largo de la cadena de valor de la empresa y que, por sí solas, llaman poco la atención, entre otros motivos porque no se mide su impacto económico.

Pongamos algunos ejemplos:

  • Lotes de fabricación ineficientes
  • Una planificación de la producción poco fiable (lo que acarrea un numero de cambios de formatos/modelos innecesarios)
  • Tiempos de cambio excesivos
  • Eficiencias y productividades bajas y/o desiguales por turnos, maquinas o secciones
  • Lanzamientos de producto y gestión de la gama poco rigurosos
  • Decisiones sobre precios y descuentos emocionales e incoherentes
  • Estrategia de marcas poco claras
  • Inversiones en promoción y marketing insuficientemente justificadas,
  • Niveles y costes del stock desorbitados con rotaciones bajas,…

Posponer lo inevitable: reducir complejidad y mejorar competitividad

Cuando las que se encuentran en esta situación son empresas que obtienen beneficios considerables, o que operan en sectores con márgenes altos, no siempre es “absolutamente” necesario, como sí lo es en el resto de casos, iniciar un proceso de mejora de la competitividad, aunque a nadie le amarga un dulce…

Sea por miedo a perturbar la inercia positiva, la paz social, o por las pocas ganas de meterse “en estos líos ahora”, estas excusas para posponer las decisiones son, en líneas generales, un error, porque mejorar los márgenes no solo sirve para ganar más dinero, sino también para protegerse de “lo que pueda venir”. Estos procesos, además de para capitalizarse, elevan el nivel de exigencias hacia la organización, y eleva las codiciadas barreras de entrada para los competidores.

Cuando, sin embargo, hablamos de empresas que andan en sectores “apretados”, creerse el no cierto axioma de que “la rentabilidad se consigue solo con el volumen en aquellos casos en los que se puede escalar más el negocio” es una decisión que entraña riesgo para el negocio, porque le resta atractivo y margen de maniobra si se llegan a perder clientes por servicio, precio o calidad.

Así se crece siendo rentable

Tanto si te encuentras en una u otra situación, yo te pregunto: ¿Qué crees que puedes hacer para conjugar crecimiento con mayor rentabilidad? Te sugiero reflexionar sobre 5 actitudes que considero indispensables para conseguirlo.

Enfoca tu visión

Cuando hablo de visión no hablo de soñar, aunque el sueño puede ser la semilla que alimenta la visión. Hablo de la capacidad de anticipar los productos y los clientes con los que se va a tener éxito, a partir de las capacidades actuales de la empresa o aquellas que son fácilmente adquiribles. Hablo de enfocar a la organización exclusivamente en estas, y de una manera excelente.

Puedes soñar con ser el Amazon o el Tesla de tu sector, haciendo de todo o lo que no hace nadie, pero mantén los pies en la tierra: eso es muy difícil… Mi consejo es que no despistes a tu organización ni malgastes tus recursos en este tipo de grandes sueños. Es mejor que innoves y construyas a partir de lo que ya sabes hacer muy bien. Transformar una compañía es de las cosas más difíciles que hay en el mundo empresarial, por lo que no te saltes etapas, ni te compares con empresas que nacieron ya transformadas.

  • Pregúntate: Si en tu empresa no consigues la excelencia en lo que sabe hacer, ¿Crees que la conseguirás en lo que todavía hoy no eres o no sabes?

Mide todo para decidir mejor

Con las herramientas y tecnologías actuales es de “locos” renunciar a gestionar con sistemas de costes fiables, o de recogida y procesamientos de datos provenientes de las operaciones o de las ventas. Si no mides bien, hoy ya no puedes gestionar bien y por tanto, no podrás mejorar demasiado. Como líder debes poner los medios para que haya la mejor información en tu empresa y ser capaz de interpretarla, dándole a la intuición o a la ilusión el peso exacto que tiene que tener, y no más, ni menos…

  • Pregúntate: Igual yo soy un genio, pero ¿Lo es también mi equipo como para poder gestionar con datos aproximados? Si no mides bien, hoy ya no puedes gestionar bien y por tanto, no podrás mejorar demasiado. Como líder debes poner los medios para que haya la mejor información en tu empresa y ser capaz de interpretarla.

Ten una sana ambición

Si te falta ambición no podrás elevar tus propias expectativas ni tampoco las de tu equipo, y os contagiareis y conformareis con resultados pequeños o mediocres. No te conformes con saber que los procesos claves de tu negocio fallan, o no son rigurosos. Tampoco te compares con las formas de hacer de empresas solo de tu sector. Aprende de los mejores. Jamás aceptes un NO como respuesta, esto es, exige soluciones a tu equipo e implícate.

  • Pregúntate: ¿Qué reglas o creencias debes romper para conseguir el éxito?

Pon orden y disciplina

La ejecución coordinada y acertada de tus actividades y procesos requiere por un lado constancia y supervisión regular para que se alcancen y mantengan los objetivos, y por otro lado un equipo con la vista puesta en la excelencia. Haz que las cosas ocurran. “La ejecución no es solamente táctica; es una disciplina y un sistema” (Larry Bossidy en “El arte de ejecutar”). Solo con disciplina se pueden desarrollar habilidades más rápidamente. Las mejores iniciativas, la mejor visión se muere por falta de disciplina en la ejecución. Por ello, no renuncies jamás a la excelencia porque tu equipo no llega o va desbordado, sino enséñales a delegar para que puedan dedicarse a convertirse en los guardianes de la excelencia. Recuerda que el primer ejecutivo es quien debe liderar la ejecución de la estrategia.

  • Pregúntate: Cuando falla algo dos veces en tu organización, ¿qué es lo que ocurre?

Ego en su justo punto

Las acciones derivadas de un comportamiento ególatra son extremadamente peligrosas. Tienen que ver, en la gran mayoría de los casos, con el peso de nuestro ego en las decisiones de negocio. Hay que tener cuidado con los sesgos que todos tenemos y que llevan a tomar decisiones erróneas por:

  • Un exceso de confianza que provoca aislamiento y pérdida de perspectiva.
  • Una sobrevaloración del grado de control sobre las circunstancias.
  • La banalización de los datos y la información a favor de la intuición que tanto gusta sacralizar.
  • El hábito de mantener la inercia tanto si las cosas van bien, como si andan mal.

Ya lo decía Philip Kotler “Quienes tienen buena reputación siguen haciendo más de lo mismo, por inercia. Al final solo una crisis o una pérdida de cuota les hace examinar qué ocurre de verdad”.

Si no estás satisfecho con el nivel de rentabilidad de tu negocio, párate y reflexiona, pues todavía estas a tiempo para tomar medidas.

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Colaboración empresarial para asegurar la sostenibilidad

8-julio, 15
Sergio Gordillo

Sergio Gordillo

Socio Director

A nivel macroeconómico, estamos en un mundo cada vez más conectado y dependiente (inglés es la segunda lengua universal, el turismo internacional crece exponencialmente, se está desarrollando una cultura global que comparte gustos en música, deportes, ocio), aparecen problemas cada vez más globales (medioambientales, migratorios, económicos, terrorismo, energéticos, comerciales,…). Los países están teniendo una mayor interacción para colaborar y así poder dar respuesta a estos retos por ejemplo a través de desarrollo de acuerdos de libre comercio Europa – Estados unidos, pactos medioambiental como el de Kioto, intercambios de información para terrorismo, etc.

 

Por otro lado, en lo microeconómico, aparecen nuevos fenómenos sociales como la economía social colaborativa, que a través de la tecnología permite conectar a los usuarios entre ellos y así intercambiar bienes y servicios, con las ventajas económicas y sociales que esto genera, aun a pesar de los grandes retos legales que todavía quedan por resolver.

 

Y la empresa mediana española, inmersa en este ecosistema social, con un entorno macro económico y microeconómico cada vez más interconectado y colaborativo por pura necesidad. ¿Qué hace al respecto? De momento, seguir luchando sola y con menos recursos económicos y humanos, en este océano cada vez más rojo y cambiante, obsesionado por buscar fórmulas que les permitan asegurar la sostenibilidad del negocio.

 

¿Cómo puede la empresa dar un salto relevante y salir de esta espiral negativa? ¿Cómo puede afrontar este reto con mayores garantías de éxito?

La respuesta es sencilla a la par que compleja de ejecutar por la cantidad de cuestionamientos culturales que se deben romper, está en nuestro entorno, sólo hay que querer verla: Colaboración. Pero no debemos confundir este concepto con la externalización de actividades, es mucho más que un mero interés económico, es también un interés social.

Si buscamos la definición de esta palabra vemos que Colaboración es todo proceso donde se involucra el trabajo de varias personas en conjunto tanto para conseguir un resultado muy difícil de realizar individualmente como para ayudar a conseguir algo a quien por sí mismo no podría.

Es un aspecto intrínseco de la sociedad humana, y particularmente se aplica a diversos contextos, como la ciencia, el arte, la educación y los negocios; siempre relacionado con términos similares, como la cooperación y la coordinación.

Vemos que existen múltiples matices que no debemos olvidar para entender en su plenitud de qué estamos hablando. Y ¿qué ventajas nos aporta esta colaboración?:

 

1. Ganar tamaño y resolver así uno de los principales retos empresariales, ya que es clave para alcanzar economías de escala para poder invertir adecuadamente, para internacionalizarse, para generar oportunidades empresariales y retener el talento, para desarrollar inversión en I+D+i …

2. Adquirir un mejor conocimiento del entorno empresarial (valores, intereses, capacidades,…) y así reducir el riesgo de una fusión futura. A la empresa le permite conocer mejor con quien se rodea y por tanto ir decidiendo de manera natural quien son los compañeros de viaje con los que debe producirse una integración y con quienes no.

3. Disponer de capacidades nuevas necesarias para responder al mercado de una manera más rápida a que si las tuviese que desarrollar internamente. Pongamos como ejemplo todo lo referente a nuevas tecnologías o nuevos desarrollos. Todo evoluciona demasiado rápido como para disponer del talento interno capaz de estar a la última.

4. Innovar y aprender más rápidamente al disponer de otros puntos de vista y conocimientos que unidos a los propios permiten desarrollar nuevos productos y servicios, elemento base del crecimiento empresarial.

5. Saturar de manera más eficiente los propios recursos disponibles que no son estratégicos y diferenciales, compartiéndolos con terceros y de este modo reduciendo la infrautilización de los mismos.

 

¿Qué retos son los que debe afrontar la empresa para ser capaz de desarrollar esta habilidad?

 

1. Monitorizar permanentemente el entorno para entender muy bien las necesidades del usuario final y lo que valora de la compañía, para detectar rápidamente oportunidades en las que focalizar los esfuerzos siendo muy eficiente y flexible en el uso de los recursos diferenciales ante los cambios constantes de la demanda.

2. Desarrollar una nueva cultura empresarial, más abierta y plana, que permita el desarrollo de equipos abiertos (integrado por personas internas y externas a la organización), trasversales (que disponen de perfiles de las diferentes áreas funcionales) y con capacidad de intraemprender (tomar decisiones de manera rápida y eficiente porque entienden el para qué de la compañía en su relación con el cliente).

 

Sin duda todo un reto empresarial, que conlleva romper muchos paradigmas y axiomas que hasta ahora han sido considerados como imperativos en el mundo de los negocios y en la cultura de nuestro país. Quien antes se dé cuenta de los mismos podrá empezar a andar su propio camino de descubrimiento personal y empresarial para asegurar la sostenibilidad de la empresa en un entorno complejo, dinámico y de escasos recursos como el actual a la par que exigente sólo apto para los mejores. ¡Buen viaje!

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El reto de volver a crecer

4-octubre, 14
Area de estudios de Improven

Area de estudios de Improven

Tras los últimos años en los que las compañías han tenido que luchar contra factores económicos adversos, así como contra una gran falta de liquidez en los mercados financieros, las organizaciones deben replantearse su estrategia para los años venideros, de forma que puedan aprovechar las ventajas de haber superado la gran tormenta.

Esta estrategia será la hoja de ruta que defina como afrontar el futuro de la compañía en un entorno cambiante y sin lugar a dudas será la base a efecto de poder estimar las inversiones y los futuros retornos derivadas de las mismas en áreas tales como recursos financieros, talento humano, tecnología e innovación, en definitiva…Cómo aprovechar al máximo las oportunidades del mercado.

Sin duda la definición de la hoja de ruta establece cada uno de los objetivos de las distintas áreas de la empresa y permite dinamizar el trabajo en equipo de las organizaciones. A su vez esta hoja de ruta permite establecer un mensaje claro sobre los próximos pasos a realizar a los distintos agentes externos del  mercado (clientes, proveedores, entidades financieras, accionistas, etc.)

Tras estos últimos años,  el principal reto de las compañías es volver a crecer. Las principales vías de crecimiento de las compañías tienen su base en la implementación de acciones como las que se describen a continuación;

  • Crecimiento orgánico por inversiones en capacidad productiva, acciones comerciales etc…prioridad en las inversiones, análisis y calendarización de la inversión/rentabilidad
  • Diversificación o creación de nuevos productos y/o canales de venta ¿Especialización o diversificación?
  • Apertura de nuevos mercados ¿Internacionalización o no? Y en su caso será necesario el desarrollo de una estrategia asociada a la internacionalización
  • Crecimiento inorgánico mediante la adquisición, absorción o fusión con otras empresas, lo que conlleva la Identificación, negociación, financiación e integración de las entidades.

Asimismo,  en el entorno cambiante en que debemos competir, la estrategia de las compañías debe tener en cuenta aspectos tales como la innovación para poder mantener la propuesta de valor de la empresa frente a sus clientes (ofrecer algo más que sus competidores) mediante la puesta en funcionamiento de forma ágil y flexible de herramientas asociadas a los nuevos hábitos de consumo.

El éxito del reto ante el que se encuentran los empresarios y directivos redundara en la medida que puedan acertar en la toma de sus decisiones así como en la ejecución de llevar a cabo cualquiera de las acciones comentadas, en un entorno en el que en la mayor parte de los casos han visto reducidos tanto los recursos financieros como el talento con los que cuentan en sus organizaciones.

Para poder afrontar estos retos entendemos necesario adaptar la estructura de la empresa hacia un modelo más flexible (variabilización y/o reubicación de costes) y reflexionar sobre como poder sacar provecho de los demás, al compartir todas estas inquietudes con profesionales, entendiendo que hacer el mejor uso de las ideas internas y externas así como la implementación ágil y eficiente de las mismas nos acercara con mayor probabilidad al éxito empresarial.

Autor: Fernando Ligues

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¿Eres un directivo bomba? ¿Quieres dejar de serlo?

2-marzo, 14
Sergio Gordillo

Sergio Gordillo

Socio Director

Combinación de mejora continua, síndrome de Estocolmo y zona de confort.

Quiero llamar la atención sobre estos tres conceptos, que unidos hacen del directivo una bomba de relojería de muerte lenta, segura y (más…)

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