Podemos fabricar lo que realmente quiere el ciudadano… Innovación en la Empresa

25 May2015

La percepción del concepto Innovación siempre ha estado relacionado con el desarrollo y lanzamiento de nuevos productos, o incluso, la costosa tarea de llevar a cabo acciones de investigación, que aunque se vea a largo plazo la finalización de los resultados, se cuenta con la esperanza de poder obtener la fórmula magistral que permita la patente y el producto más rentable de la historia de la humanidad, o no?.

 

¿Cuántas empresas dedican largos periodos de pensamiento, generación de ideas, investigación de tecnologías, desarrollos de producto, y un sinfín de gastos adicionales sin preguntar a su cliente?, o más aún, sin ni siquiera haberse puesto en la piel de quien tiene que comprar o usar el nuevo producto.

[inlinetweet prefix=»Improven» tweeter=»Improven» suffix=»Improven»]Ahí está la innovación de producto, en la generación de nuevas propuestas de valor hacia los clientes[/inlinetweet], generando un departamento de investigación, que se ubica en el “garaje o sótano” de las compañías, aislado del resto de la empresa, con la intención de que algún día, abran la puerta con la solución mágica a los problemas de empresa. Es un departamento, que se mantiene ajeno al mundo de la empresa y además, con órdenes desde Dirección General para que no se les moleste ni contamine.

 

La experiencia nos dice que los resultados que salen, en la mayoría de los casos, se quedan en cajones, o en muchos de los casos, se genera un producto, y se le encarga al equipo comercial, que salga a la calle a venderlo… ¡¡¡MENUDO MARRÓN!!!,… aquí es cuando los responsables de ventas empiezan a echar pestes de la I+D;  y aunque hayan sido “autosostenibles” por las ayudas públicas obtenidas,[inlinetweet prefix=»Improven» tweeter=»Improven» suffix=»Improven»] no hay excusas para no aprovechar todo ese esfuerzo, y dedicarlo realmente a la generación de productos necesarios para los usuarios[/inlinetweet].

 

De ahí la reflexión hacia el planteamiento de cómo producir propuestas de valor,… ¡¡¡que nos las quiten de las manos!!!. Pues bien, la solución es….  implantar la innovación en TODA LA EMPRESA.

 

Y, ¿en qué se diferencia implantar la innovación en producto a hacerlo en la compañía?. La respuesta que está dando buenos resultados, y los grandes gurús empresariales predican, es que hay que involucrar a todos los departamentos, integrar el departamento de investigación entre el resto de los compañeros, que les acompañen a visitar clientes, a testear campañas de comunicación y marketing, que participen en la elaboración de informes de análisis de la competencia,… en definitiva, que puedan conocer mucho mejor las necesidades de los clientes, que conozcan los productos de la competencia, que sepan cómo hay que trasladar el mensaje de diferenciación de los productos, y que les sirva de foco para sus nuevos proyectos, y lo más importante, que sigan haciéndolo cada día, dado que una vez arrancado el desarrollo, es cuando más necesitan el feedback de los compañeros y clientes, aunque no sean alabanzas y felicitaciones.

 

Hay un ejemplo que en estos tiempos puede servir perfectamente para identificar la diferencia, y está cada día en los medios de comunicación, con lo cual, ha triunfado en la primera fase de la venta,… ¡¡¡que les conozcamos y hablemos de ellos!!!!.

 

Los partidos políticos tradicionales, tienen un producto creado hace varias décadas, basado en la situación de entonces y con sus propios principios, y le dedican todo el esfuerzo en venderlo a los ciudadanos. Pero han surgido un par de iniciativas que se han dedicado a analizar los perfiles de los votantes, identificando sus necesidades, sensaciones, sentimientos, situaciones familiares, preguntando de manera constante… y han diseñado un partido totalmente orientado a cubrir esas necesidades, aunque sean planteamientos imposibles, pero es lo que necesitan escuchar “sus” potenciales clientes,… pues ¡¡¡dicho y hecho!!!, ya han conseguido un buen número de “ventas”, y están eliminando a sus competidores,…

 

Eso es lo que ocurre en el entorno empresarial, por muy antigua que sea la empresa, por mucha experiencia que tenga en su sector, y por muy amplio portfolio de producto que tenga en su catálogo, [inlinetweet prefix=»Improven» tweeter=»Improven» suffix=»Improven»]o se adapta a las necesidades de sus clientes, y trata de generar valor nuevo, o se irá desangrando en acciones comerciales[/inlinetweet], hasta que llegue un nuevo emprendedor, con o sin coleta, que con un poco de observación y herramientas de innovación, habrá sido capaz de hacerse con los clientes de los demás…

 

Con lo que te invito a la siguiente reflexión: [inlinetweet prefix=»Improven» tweeter=»Improven» suffix=»Improven»]¿Dónde está el equipo de Innovación en tu empresa?, ¿en el garaje o en la terraza oteando el futuro?[/inlinetweet]

 

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